Orientar a los niños hacia el amor de Cristo y su evangelio.

Formar hábitos de conducta, propios de un buen cristiano y necesarias para desempeñarse comprometidamente dentro de nuestra sociedad.

Fomentar en los niños hábitos de responsabilidad, actitud para el estudio, orden y capacidad para solucionar problemas.

Generar en los niños sentido crítico sobre el mundo actual y su propia historia a fin de que las lleve a optar siempre por decisiones correctas en bien de su propia integridad y de los demás.

Establecer responsabilidad familiar, en el compromiso de unión y cooperación para el bienestar de los niños.

Formar integralmente a cada uno de estos pequeños con miras a su mejor desempeño en nuestra sociedad.

Aprovechar todas las oportunidades del medio en cuanto a la formación académica, artística, agropecuaria, salud y de nuestros pequeños.